Según el Libro de fábrica de la Parroquia de San Nicolás de
Medina, cuando esta parroquia se traslada, desde su origen junto a
la muralla a la iglesia de los Jesuitas en 1770, también se bajaron sus campanas. Sería este el momento en que el carpintero José
Martínez y el herrero José de Lara de la localidad, realizaron los yugos de las
campanas para colocarlos en la espadaña del convento de Jesuitas, a partir de
ahora Parroquia de San Nicolás el Real de Medina.
Hacia 1784 también se traslada a esta iglesia una campana de la suprimida
Parroquia de Santa María de Atienza, que se coloca en el arquillo lateral del
campanario.
En las fotografías de principios del siglo XX, las campanas con sus respectivos
yugos, están en los lugares descritos.
Durante la Guerra Civil Española, las campanas se funden y los yugos se salvan
de las llamas, aunque quedan muy deteriorados. Se volverán a utilizar para las
nuevas campanas con los nombres de “San Antonio Abad” fundida en 1949 y
colocada en el arco de la derecha, y “San Juan Evangelista” en 1965 colocada en
el arco de la izquierda.
En el año 2023, con la restauración del campanario y la fundición de una nueva
campana, se decide arreglar las campanas existentes y sustituir los yugos por
unos nuevos por el mal estado de conservación de estos. Así quedará a partir de
este momento, en el arco de la izquierda la nueva campana de “Ntra. Sra. De
Loreto”, de 330kg, la más grande de la localidad (después de la de la torre del reloj, que es un poco más grande); en el derecho la campana de
“San Juan Evangelista”, con su nuevo yugo; y en el arco superior, que llevaba
vacío desde 1805, la campana de “San Antonio Abad” también con yugo nuevo.



